Y es que es el hombre que hay en
el espejo, el hombre que está al otro lado, ese hombre es quien tiene que
comenzar el camino del cambio, por él, por todos, porque somos parte de un
espejo colectivo, en el que si todos los hombres de ese espejo hacen su pequeño
cambio individual reflejara un gran cambio, algo mayor, un amor mayor que todos
percibirán, sentirán y disfrutaran. Dejemos de decir que el problema en nuestra
sociedad son los de arriba, porque no son la mayoría, la mayoría son los de
abajo, pero que sin muchos saberlo están en la cima, el cambio de la mayoría es
el comienzo. Muchos cambios te hacen sentir miedo, claro, como todos los
cambios, pero siempre son el comienzo de algo nuevo, tal vez no para todos pero
al menos sí para el hombre que hay en el espejo, y quién sabe si ese cambio
reflejado no llegará a otros espejos, a otras almas, a otros hombres en el
espejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario